Hoy me quejo, hoy me duele, hoy me asfixia el peso del porque.
Después de un tiempo viviendo momentos mágicos junto a la persona a la cual le abrí mi corazón, dónde sentí la química y las ganas de volver a querer, encuentro hoy solo decepción, irónicamente está profunda decepción nace de las formas y no de los fondos, descubrí que aún dando todo es siempre la posibilidad de que simplemente nace de ti y no del vínculo, tengo que aprender a diferenciar entre estás dos cosas, me doy cuenta que así como hace varios años dije que estaba enamorado de una desconocida, el dia de hoy puedo afirmar que lo sigo estando, y mis ganas de entregar ese amor a alguien es lo que me juega en contra.
Toda esta experiencia me revive mis heridas y alimenta mis complejos de insuficiencia, dónde siento que simplemente no soy suficiente, siento que soy un recurso conveniente, que mientras sea conveniente lo mantendrán ahí y el día que deje de serlo simplemente lo desecharán sin remordimiento alguno tal cual se deshecha un artículo que su uso ya pasó.
Sin embargo, no todo es malo, ahora se que me queda mucho por trabajar en mi, si bien sigo creyendo que me gusta querer sin medias, debo ser mucho más prudente de a quien le entregaré el cariño que tengo para dar. Citando un consejo sabio que me dieron…«tienes que aprender a querer de manera consciente»; concepto muy sencillo pero enormemente poderoso, debo asignarme un valor y actuar acordé a ello desde mi razón y no desde el sentimiento, y poco a poco hacerle entender a mi psique que ese es el valor que deberia estarme asignando, mostrarle a mi subconsciente como debería ser para poder generar ese cambio de paradigmas que tanta falta me hace.
