Después de experimentar una de las temporadas más extrañas de mi vida siento como vuelvo poco a poco a mi estado natural, al balance de la soledad, realmente no se que me pasó, creo que una parte de mi aún conserva esta historia de romancé que no se si un día será una realidad, una parte de mi tiene ese ímpetu de entregarse al querer sin precauciones ni limitaciones, es algo que urgentemente tengo que trabajar, para mis próximas interacciones seré mucho más precavido, antes de dejarme querer tengo que hacer una serie de mejoras en mi autoestima, una serie de mejoras en mi concepción y construcción del «yo» y el valor intrínseco que le adjudico a mi propia existencia, tengo que dejarme de reflejar en las interacciones que denotan mi valor solo en función de mi utilidad para los demás y comenzar a buscar mi valor desde mi ego.
Quiero atreverme a volver a preguntar que quiero en una pareja, si bien ya se como he de quererla, creo que debo insistir en que quiero para mi, ser un poco egoísta y permitirme escoger lo que quiero en mi pareja, siguiendo un consejo de recibí cuestionarme «¿que suma a mi vida?» y si no soy capaz de responder esa pregunta más allá de el amor y validación de pareja, ser capaz de reconocer que estoy negándome a mi mismo con tal de recibir la validación de tener a alguien que diga quererme.
En general me siento bastante mejor que hace solo una semana, donde realmente me golpeo este complejo de ser un ser utilitario, el día de hoy puedo decir me siento bien, estoy en paz y dando pasos hacia el crecimiento, las introspecciones que han desembocado de toda la amarga experiencia han sido profundas y desgarradoras, por lo cual los pasos de mejora se sienten día con día, al final el dolor es uno de los mejores catalizadores del crecimiento personal.

Siento que tus palabras son muy maduras en éste post, me da gusto que te sientas mejor, y espero sigas creciendo para que tengas una vida mas plena.
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