Hace un tiempo, fui a un festival donde pude dejar salir los instintos de bailar a lo que la música me dicta con cada nota, con cada acorde y con cada arreglo, sin embargo a pesar de haber varios grupos de personas que conocía en el festival, me fue imposible dejar de lado mis deseos egoístas de disfrutar en son de acoplarme con alguno de esos grupos a pesar del ofrecimiento de estar con ellos.
Hasta donde llega lo auténtico y empieza lo egoísta? O es acaso mi egoísmo un instinto de autoprotección, un pretexto para no conectar a un nivel donde tenga que balancear mis deseos con los de un colectivo, o descubrir que en el afán de pertenecer tengo que perder una parte de mi ….no lo sé, pero en este momento me seré fiel a mí mismo, aunque recaiga en el edonismo como un bastón que ayuda a seguir…
