Encuentro sufrimiento y belleza en tener esta contradicción en mi persona, a veces trato de dar
un paso atrás y solo contemplar la encarnizada batalla de mi dualidad, desafortunadamente es
parte de mí y me veo obligado a sentir los dos lados, entre más fuerte es el conflicto más
intensas son las emociones que emanan de este fenómeno, como si de un átomo siendo
excitado se tratase despidiendo fotones, fotones que forman la luz que guiará mi camino, pero
en momentos es tan intensa la batalla que simplemente se iluminan los dos caminos ante mi…
Es entonces que me toca integrarme, absorber mi dualidad y decidir, plasmando este fenómeno
en estas líneas suena absurdamente sencillo, sin embargo, demanda toda mi voluntad de ser lo suficientemente sincero conmigo mismo como para reconocer mis miedos, enfrentar mi
obscuridad y tomar la decisión que pueda conducirme a ser el hombre que deseo llegar a ser.
